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Estas son las razones por las que deberías leer Endymion
Amilcar Amaya Lopez comment 0 Comentarios access_time 6 min de lectura

Debo admitir que la obra de Dan Simmons me era desconocida. No el autor, cuyo nombre resultaba familiar de varias visitas a las librerías. Algún amigo me hacía una recomendación por aquí y por allá. Pero en esas búsquedas siempre iba yo por lecturas de horror o fantasía.

Luego fui desarrollando mi gusto por la ciencia ficción, y dar con la obra de Dan Simmons se volvió inevitable.

Endymion forma parte de la tetralogía de “Los cantos de Hyperion”, una saga que comenzó a publicarse en 1996. En resumen, para no dejar de lado el libro que quiero comentar hoy, la saga comienza hablándonos de un futuro en el que la humanidad se encuentra expandida por el universo. La Red, o Hegemonía, es el conglomerado de sistemas que controla los viajes interplanetarios. Los mundos no alineados no están autorizados a desarrollar la tecnología del teleyector que permite, como su nombre sugiere, la teletransportación a diferentes mundos. Otro de los actores en juego son las inteligencias artificiales (IA’s), que viven en el Tecnocentro, un lugar cuya ubicación le era desconocida a los habitantes de la Red. Las IA’s tienen sus propios fines y divisiones, para algunas, la humanidad debe ser erradicada mientras que para otras debe ser tolerada.

Sea quien fuera, todos parecían tener un profundo interés en el lejano mundo de Hyperion.

No podemos dejar de lado al Alcaudón, un personaje tan importante como enigmático, una entidad que vive encerrada tras las Puertas del Tiempo, en Hyperion. El momento en que las puertas se abran y él quede libre puede significar la extinción de la especie humana, o como se menciona frecuentemente: su expiación. La forma del Alcaudón es antropomorfa, pero ahí acaba cualquier parecido con una persona, pues su cuerpo pareciera estar hecho de metal,  cubierto con afiladas espinas.

La religión, en sus múltiples formas, es un tema muy importante en la saga. Hay una iglesia del Alcaudón, claro está, porque una figura que da forma física al Apocalipsis necesita una iglesia. El catolicismo está presente, pero es una religión en ruta de la extinción.

El primer libro, Hyperion, trata sobre la peregrinación que un grupo de escogidos hacia Las Puertas del Tiempo. Es una historia construida a partir de las vivencias de cada uno. Brawne Lamia, una investigadora privada, es una peregrina que viajó embarazada, su historia, y la de su hija, es importante para el desarrollo del tercer libro de la saga. Asimismo el poeta Martin Silenus, otro de los peregrinos del Alcaudón que se mantuvo con vida mediante procesos extensores de la vida, regresa para ocupar un papel importante en Endymion.

Para la segunda novela se empieza a desenredar el plan de las IA´s, pues el Tecnocentro no era un lugar físico que se pudiera encontrar en algún punto de la galaxia. Las IA’s desarrollaron los teleyectores para escanear la mente de las personas y usar la información obtenida para incrementar su poder. Su existencia se desarrollaba en un limbo e entre los teleyectores. No estaba en un sólo lugar porque estaba en todos los lugares al mismo tiempo.

La única forma que tenía la humanidad de acabar con la influencia del Tecnocentro era destruir el sistema de teleyectores. No era una decisión fácil, los teleyectores habían sido una ayuda al progreso de la Red, y su destrucción frenaría el desarrollo tecnológico y cultural. Pero mantendría la ilusión del libre albedrío por un tiempo.

Ahora sí, vámonos con Endymion, las aventuras en el tercer libro de la saga comienzan trescientos años después de la última peregrinación a las Puertas, la Hegemonía ha desaparecido, la red de teleyectores fue destruida aislando los mundos unos de otros. El catolicismo pasó de ser minoría a convertirse en la religión dominante en los mundos habitados. El Tecnocentro ha pasado a la sombra, aunque todos creen que fue destruido. El Alcaudón pasó a ser una hórrida leyenda.

Brawne Lamia vivió en Hyperion varios años después de la peregrinación. Tuvo a su hija, Aenea, con la que vivió por once años hasta que la niña decidió que su tiempo en el planeta había terminado y debía cruzar Las Puertas del Tiempo —que llevaban años sin abrirse—, para regresar trescientos años después. El regreso de Aenea era esperado por la Iglesia y Martin Silenus, la diferencia estaba en que los primeros veían en ella una amenaza a sus planes hegemónicos (los reductos del Tecnocentro se aliaron con los ascendentes jerarcas católicos para regresar al poder). El padre de Aenea, Johnny, era un híbrido entre inteligencia artificial y humano, lo que le otorgaba las herramientas para destruir al Tecnocentro si así lo deseaba. Silenus, como amigo de Brawne, se mantuvo con vida para poder proteger a la chica. Aun logrando sobrevivir por trescientos años, Silenus requería la ayuda de un joven que pudiera hacer el trabajo. Es ahí cuando aparace Raul Endymion, un cazador y guía de turistas que, por irresponsabilidad de sus clientes, resulta sentenciado a muerte. Sin embargo, es salvado gracias a la rápida acción de Silenus, quien lo envía a Las Puertas del Tiempo.

Por el lado de la Iglesia, el padre capitán Federico de Soya es el encargado de eliminar la amenaza contra la Iglesia. El hecho de que sea una niña lo pone frente a un dilema moral que forjará sus acciones en el futuro. Sin embargo, antes de que la duda en el padre capitán se disipara, Raul Endymion saca a la niña del peligro y empiezan una aventura que los lleva por diversos puntos de la galaxia.

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