La trampa de aquello que llaman éxito

Una sensación extraña de Orhan Pamuk.

Ante una peripecia prematura, Orhan Pamuk (Premio Nobel de Literatura 2006) nos presenta la historia de Mevlut Karataş, un joven turco que sale de su pueblo para ganarse la vida en el Estambul de la segunda mitad del siglo XX. Allí, su padre le enseña el oficio de vendedor de una bebida tradicional llamada boza.

La historia de este vendedor se desarrolla con la crónica del pueblo turco y de una ciudad que crece a una velocidad que apenas las vidas de sus habitantes alcanzan. En medio de tal estrépito se encuentra el protagonista, quien en la opinión de muchos es un simple cándido, pero que a los ojos de Dios es fundamentalmente un hombre que sólo pretende ser bueno.

Para Mevlut la vida y toda su complejidad es un mensaje que necesita resolver, y la ciudad que transita a diario, la gente que conoce, los sucesos a los que se enfrenta y los sueños recurrentes que tiene son los mecanismos para descifrarlo y comprender su misión dentro de un mundo que para sus ojos se deshumaniza. Desde joven, él se ha resistido a la aceleración, a la motorización de su mundo, luchando con el fantasma y a la trampa de aquello que sus primos llaman éxito.

Pamuk contextualiza la intimidad de esa comunidad con los acontecimientos internacionales (1968-2012): desde la masacre en la plaza de Tiananmen, la caída del muro de Berlín, hasta la tragedia de las torres gemelas. Además, estos eventos influirán profundamente en la empresa espiritual de Mevlut.

La revelación interior que el vendedor de boza alcanza es impulsada por sus relaciones, algunas pláticas con un místico sufí, la sabiduría propia de su pueblo, la rareza del azar, los consejos de sus amigos y la gratitud de la gente que aprecia su oficio, el cual nunca abandona a pesar de no ser redituable. El deseo de Mevlut es insuflar el ánimo de la identidad gritando por las calles ¡Boooo-zaaaaa!  

Orhan, domina el entramado y la cohesión del texto gracias a un tumulto de personajes que entran y salen de cada acción y a quienes retoma con precisión hasta trescientas páginas o treinta años después, concediendo al lector la experiencia de la remembranza. Se nota que hasta el ejemplar menos importante es tallado con un par de golpes constitutivos para otorgarle identidad: es el caso del Novio, apodado así por asistir a la primaria siempre de traje y bien perfumado.

Esta es una novela que se lee con la fluidez de quien escucha la voz del narrador: cualidad del escritor y también del traductor (Pablo Moreno González). Los personajes que rodean a Mevlut tienen oportunidad de intervenir para dar testimonio durante la historia, convirtiendo al lector en cómplice de una versión más compleja y completa: confrontando la moral y los anhelos de una sociedad diversa y dividida.

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